¡Qué Osadía!

¡Pretender que me amaras!

¡Qué osadía!

¡Pretender ser felíz!.

¡Qué osadía!

que de noche y de día mis labios esperaran

el beso de tu boca. ¡Qué pretensión tan loca!,

me atreví a imaginar...

Sin embargo, aunque tú te alejabas,

te continué adorando.

Y continué esperando, que creyeras en mí.

 

¡Qué osadía!

¡Quererte tanto!

e imponerle a mis ojos, que retengan el llanto,

el llanto que se escapa detrás de tu recuerdo.

Si se ha muerto un pedazo de mí.

Y no puedo callar, ni impedir,

que una vez y otra vez y otra vez más...

piense en ti el corazón.

 

Brinco a brinco, en lamentos se delata,

suplicando le devuelva la ilusión.

Pero soy tan pequeño ante tus ojos,

que a mi afán le respondes con enojos

y no alcanzo tu mirada acariciar.

Si un momento te fijaras en la mía

para siempre la quisieras conservar.

Porque está tan colmada de ternura,

tiene tanta dulzura para dar,

totalmente volcada en tu persona

te idolatra, aún sabiendo que la ignoras

y te adora, aún sabiendo que jamás te importará.

Yo que soy compañero de la rima,

y que escribo con aciertos al amor,

me pregunto sin lograr hallar respuesta

¿Cómo vence el deseo a la razón?

¿Cómo puede perderse el equilibrio

cuando brota sin freno la pasión?

¿Cómo puede amarse tanto aquello que no alcanzas?

¡Y seguir sonriendo ante el dolor!

¡Qué osadía! creer que eras mi sueño,

panaceas en alas del amor.

Sueño fuiste en mi brazo por un día,

sueño breve, que en sueño se quedó

Anoche

 

Anoche, enterre tu amor en un campo del olvido.

Anoche,

cerre mi corazón a todo lo vivido.

Y renegué también, de haberte conocido,

de haber creído en ti, como tonto perdido.

 

Anoche,

te dije adiós por fin

y dejé de llorar porque no te mereces

que te vuelva a nombrar,

ni vuelva a recordar

el mundo en que te mueves.

Anoche,

todo se termino, no existe entre tú y yo, ya nada que interese.

Anoche,

cerré mi corazón que has herido de muerte

y hoy, haré con mi dolor, un muro que separe,

tu historia de la mía,

definitivamente.

Porque...porque así lo has querido.

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