Esta rosa es para ti

mi amor querido,

para que siempre me recuerdes,

con mis virtudes, con mis defectos,

¡Estoy contigo!

 

Que hasta el final te llevaré,

muy dentro mío.

Que adoraré tu ser,

aún más allá del infinito.

 

Que,

aquí en mi corazón,

no habrá razones,

que te alejen de mí,

ni condiciones.

 

Esta rosa es para ti,

¡Mi dulce cielo!.

Su perfume te hablará,

de mis desvelos.

También te contará,

¡Cuánto te quiero!.

Y cuánto lloraré

sin tu consuelo.

Que has sido lo mejor

que a mí ha venido.

Y que,

aunque lejos de mis brazos,

en otros brazos, te hayas fundido.

Te deseo lo mejor,

¡Cariño mío!

 

Jamás te olvidaré,

por mil motivos,

por la dulzura inmensa de tu alma

que me entregaste sin recelos,

cada vez,

que nos tuvimos.

 

Por eso...

esta rosa es para ti...

¡Esta rosa es para ti!

¡Mi amor querido!

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