Renuncié al lujo, renuncié a la fama

renuncié al aplauso, apagué la llama

renuncié al halago cuando a mí asomaba

y dejé de ser, un hombre con alas

cedí mi lugar que otros codiciaban

y me refugié donde la distancia, me impidiera ver

lo que atrás dejaba.

Fué el precio a tu amor, que me lo negaban

y enfrentando al mundo que me dio la espalda

le pedí en silencio coraje a mi alma

y emprendí el sendero que a ti me llevaba.

Hoy que estoy contigo, amando, desde tus palabras

hasta cada gota de sudor que baña, tu cuerpo y el mío

que el amor enlaza

sé que no podré vivir si me faltas y aunque atrás dejé

parte de mi alma, tengo con tu amor la paz y la calma...

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