Las luces y la música, el calor y la gente

la noche que me envuelve y tu ausencia de siempre

sé que estarás allí, complaciendo su abrazo

tan distante de mí, tan lejos de mis brazos

y quisiera negarle al corazón el llanto

y arrancar de mi boca este sabor amargo

quisiera detener mi auto en esa esquina

y aceptar junto a mí cualquier alma perdida

que me entregue el placer de caricias fingidas

para olvidar tu piel, que en otra piel me olvida.

La ciudad y sus calles, sus parques, sus fuentes

burbujas de champagne y un final de diciembre

sé que estarás allí, quizás en mí pensando

más serán otros labios los que estarás besando

y me aturdo buscando tu rostro entre la gente

la noche que me envuelve y tu ausencia de siempre.

Quisiera estar allí, prendido en tu regazo

tus manos sobre mí en un eterno abrazo

y que al amanecer el sol no hiciera caso

si en nombre de este amor

he muerto entre tus brazos.

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