Cuando mi vida se apague y no haya brillo en mis ojos

cuando no puedan mis manos

acariciar vuestros rostros.

Y cuando mis pies cansados dejen de andar por la casa,

cuando mi boca sellada pierda el don de la palabra

y ustedes no puedan ya

oír mi voz que los llama

 

Cuando lo que un día fué

vigor, belleza, esperanza

se convierta en un recuerdo embebido de nostalgia

cuando lo que entonces fué

se convierta en no ser nada

y deje de ser materia para ser cenizas blancas

Yo, no quiero que estén tristes

ni que lloren, ni que clamen

Yo, quiero que me recuerden con una sonrisa al aire.

Y que siempre estén felices

y que nunca se acobarden

que yo estaré junto a ustedes con mayor fuerza que antes.

Porque yo estaré en las rosas cuando en primavera abren,

estaré cada mañana en el canto de las aves

en el verde de los campos

en el agua de las fuentes

en los ríos, en los mares.

Estaré cuando una pena les invada de pesares

y estaré en las alegrías que el destino les depare.

Yo quiero que me recuerden con una sonrisa al aire

o acaso con una copla

entre notas musicales

que suenen a pasodoble

y una voz alegre cante.

 

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